EQUIPO TÉCNICO
dirección
*Manuel Huerga
guión
*Lluís Arcarazo
productor
*Jaume Roures
fotografía
*David Omedes
música
*Lluís Llach
*Ficha completa
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dirección
Filmografía seleccionada como director
- 'ANTÁRTIDA' (1995)
- 'LES VARIACIONS GOULD' (1992, documental)
- 'BUÑUEL' (1989, documental)
- 'GAUDÍ' (1988, telefilm)
*www.manuelhuerga.com
Llevar a la pantalla la historia de Salvador Puig Antich es un proyecto fascinante porque posee los ingredientes idóneos para una gran película de alcance y comprensión universales. En primer lugar, su propia vida. La vida de un joven que adopta de forma consciente la opción de luchar por la libertad, asumiendo hasta las últimas consecuencias el trágico y desproporcionado precio que deberá pagar por sus actos y que la historia convertirá, por este motivo, en el símbolo de una generación. Su juventud, la atractiva y carismática personalidad, romántica y voluptuosa a la vez, la riqueza y variedad que rodea sus relaciones familiares y sentimentales, la trepidante acción de sus hazañas con los compañeros del MIL y, por supuesto, el tremendo dramatismo de sus últimas horas hasta su ejecución serían ejemplos suficientes para construir una película de gran intensidad.
Hay que añadir, además, el valor de estar basada en hechos reales rigurosamente documentados que acontecen en un período reciente de la historia de España, el final del franquismo, una etapa relativamente virgen desde el punto de vista cinematográfico. Esto nos permite la recuperación de un escenario sociológico que apela a una memoria colectiva de amplio espectro entre el público, tanto el que vivió aquella época como también el público joven que puede encontrar elementos de identificación con el personaje, a quien verán como un rebelde con causa, anhelante y amante de una vida mejor que la que le ha tocado vivir, luchando con todas sus fuerzas contra la injusticia, la mediocridad y el conformismo. En este sentido, la película es un nuevo y contundente alegato contra la pena de muerte, pero también contra toda imposición de un orden establecido que todavía dista mucho de estar a la altura de su responsabilidad con la Historia.
La película no es un viaje nostálgico hacia un episodio aislado, localista y anecdótico sino que pretende demostrar la absoluta vigencia de su protagonista, con independencia del marco histórico o geográfico. Desgraciadamente, la historia de Puig Antich sigue repitiéndose obstinadamente en cualquier rincón del mundo, ya sea literalmente en su forma más cruda y explícita, como en la actitud vital subyacente del personaje. Para ello, hemos utilizado un lenguaje "moderno" que conecte con las exigencias y expectativas del público actual y estimule la empatía hacia el protagonista, sin caer nunca en el maniqueísmo, sin tratar de presentar el personaje ni como un líder o un mártir, ni como un ingenuo idealista, sino precisamente como un joven normal y corriente, con sus contradicciones, sus dudas, sus errores y sus aciertos, pero lo suficientemente lúcido como para rebelarse contra un estado de cosas intolerable.
Manuel Huerga
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